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“A mis soldados deles más trabajo pero no más dinero porque a mayor dinero, mayores vicios”

SALVADOR CIENFUEGOS

La detención del General Salvador Cienfuegos Zepeda en Estados Unidos, por agentes de la DEA, provocó consternación en todos.

En México, nadie salió beneficiado con la detención de quien fue secretario de la Defensa Nacional, durante el gobierno de Enrique Peña Nieto 

Realmente, ¿quién es Salvador Cienfuegos Zepeda? El general tenía una trayectoria militar impresionante, por más de 50 años en el activo dentro del Ejército Mexicano. 

Fue comandante de todo lo que podía ser comandante: comandante de compañía, comandante de Batallón, comandante de zona, comandante de región, fue comandante del cuerpo de Cadetes del Heroico Colegio Militar, director del Heroico; formó parte de la plana mayor de la Secretaría de la Defensa Nacional como oficial mayor. 

Todo eso terminó dándole la posibilidad de ser secretario de la Defensa Nacional. Hay que recordar que Cienfuegos no pudo ser secretario la Defensa en el sexenio anterior, con Felipe Calderón, porque ya se mencionaba desde aquel entonces que existía una investigación que lo relacionaba con posibles hechos constitutivos de delito, esto cuando era comandante de la novena región militar.

Salvador Cienfuegos fue un secretario de la Defensa muy estricto; se le recuerda mucho por la famosa frase que le dijo al Presidente: “A mis soldados deles más trabajo pero no les dé más dinero porque a mayor dinero, mayores vicios”. 

Eso caló duramente y pegó entre el personal de tropa y de oficiales. En el gremio militar algunas personas realmente están contentas por la detención de Salvador Cienfuegos; algunos lo defienden, otros están escépticos. 

La realidad es que imagínense qué está pensando el personal militar que se encuentra procesado o sentenciado por haber estado librando la famosa guerra contra el narcotráfico que se inició con Calderón y que se continuó en el período de Enrique Peña Nieto. ¿Qué pensarán los familiares de los militares que perdieron la vida en servicio?

Recordando y siendo muy honestos, dentro del gremio militar se sabe que con el general Cienfuegos había muchas cosas muy raras. No nos hagamos tontos y recordemos un hecho que todos sabíamos: cada 3 o 4 meses se pintaban todas las instalaciones de todas los unidades militares, pero curiosamente no se pintaban con pintura de las fábricas de la Sedena, se tenían que pintar con pintura comprada a Comex. Todos lo saben. (Incluso, las fábricas de pintura de la secretaría cerraron.)

Asimismo no podemos olvidar el Tamaulipazo, donde se mandaba personal militar que no se encuentra destacamentado en estado de Tamaulipas por el grave problema de inseguridad que existía. La SEDENA le cobraba el dinero a los gobiernos de los estados, pero ese dinero se manejó de forma discrecional, sin ningún control ni rendición de cuentas. Eso pasó también en otros estados como Sinaloa, Durango, Coahuila, Michoacán, Guerrero. etcétera.

El de Salvador Cienfuegos es el sexenio donde el mayor número de militares fueron sentenciados a raíz de la guerra contra el narco. 

También es imposible olvidar dos hechos que acontecieron en el sexenio de Cienfuegos: la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa y el caso Tlatlaya, en donde supuestamente personal militar abatió a un grupo de delincuentes.

Pero todo esto que complicó el sexenio de Salvador Cienfuegos jamás nos dio un indicio de que pudiese existir la posibilidad de que fuera acusado el máximo militar, general de división, de proteger a un grupo de criminales narcotraficantes de mediano perfil. 

O que el secretario de la Defensa tuviera contacto directo con un líder criminal, el famoso H2, por medio de mensajes Blackberry. Esta es la parte que a mí me hace dudar un poco. 

Pero la investigación que tiene en Estados Unidos es seria, tan es así que convenció al gran Jurado -que no sabe ni siquiera quién es Salvador Cienfuegos Zepeda- para que se pudiera ordenar la detención.

Todo esto me deja pensando ¿quién sale beneficiado de una detención de este estilo? Porque no es el gobierno mexicano, no estamos hablando esas teorías conspirativas que hablan que si la Infantería contra la Caballería, o que si el actual secretario ya se encontraba molesto porque el general Cienfuegos seguía estando atrás de él.  

La realidad es que sí es cierto que existe una cofradía de poder desde los tiempos de Ernesto Zedillo, que se cuidan las espaldas entre ellos. Pero jamás se vislumbró el hecho de que el secretario utilizara supuestamente los contactos y al Ejército para proteger a un grupo de criminales y ayudarlos al trasiego de drogas.

Quiero externar mi solidaridad con la familia del General Cienfuegos: con su esposa, con sus hijas. Aunque no los conozco, creo que están viviendo un momento muy difícil por una cuestión que no tiene que ver con ellas.

No así con el yerno del general, el cual sí se vio beneficiado por el cargo de su suegro, pues en todos los jugosos contratos que realizó siempre puso el nombre de Cienfuegos por delante.

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César Gutiérrez Priego

Abogado, especialista en derecho penal, militar y seguridad nacional.

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Etiquetas:CASO CIENFUEGOS

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